Uso del tensiómetro

En primer lugar tenemos que colocarnos el brazalete sobre el brazo izquierdo desnudo, tenemos que asegurarnos de que ninguna prenda de vestir nos oprime el brazo. El brazalete tiene que estar a unos 2 o 3 centímetro por encima del pliegue del codo y ajustado dejando aproximadamente un centímetro hasta el brazo.

Colocamos el cabezal del estetoscopio sobre la arteria por debajo del brazalete y presionando la pera del tensiometro para inflar el brazalete hasta aproximadamente 20 mmHg por encima de la presión sistólica esperada.

Para medir la presión sanguinea abrir la válvula de escape de aire de la pera, el coeficiente de escape de aire debiera residir entre los 2 y 3 mmHg/s regulandolo despacio con la válvula. Para controlar la velocidad de escape la aguja de la escala del manómetro habrá de desplazarse de 1 a 1,5 graduación por segundo.

Una vez se haya alcanzado el valor superior de presión (presión sistólica), se percibirá un latido rítmico, en este momento el manómetro marcara la presión sistólica. Cuando el latido desaparece es cuando se alcanza el valor inferior de presión, es decir, la presión diastólica.

No debemos de olvidar que es al personal sanitario al que debemos de acudir para nuestro conrtrol de la presión sanguínea aunque dispongamos de un tensiometro para medirnos nosotros mismos la presión.

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