Selva Herbón es la mamá de Camila, una beba de dos años en estado vegetativo permanente. Desde que nació, la beba está conectada a un respirador artificial y no hay posibilidad de recuperación pero los médicos no pueden desconectarla porque la ley no los ampara. La lucha de una madre para que dejen morir a su hija y por la sanción de una ley que regule este tipo de casos.
Ya pasaron dos años desde que nació Camila y el mismo tiempo transcurrió desde que la niña se encuentra conectada a un respirador artificial. Según explicó su madre, la beba “no parpadea, no ve y no escucha”.
“Camila nació muerta. Se la reanimó durante 20 minutos y se la conectó a un respirador”, explicó Herbón y agregó que “a partir del año tuvo convulsiones que generaron más daño neurológico”.
Además, expresó: “Nosotros venimos en duelo desde que nació Camila. Desde el momento en que nos dijeron que Camila murió y se la reanimó, desde ese momento ya sentíamos que estábamos ante un dolor inmenso”.
Luego de un año de desesperanza y ante la confirmación científica de que no se iba a recuperar, la familia Herbón decidió “el retiro del soporte vital para permitirle morir”. Fue “la imposibilidad de que a Camila se le diera una vida digna” lo que llevó a la pelea por una legislación específica para estas circunstancias.
Selva explicó que la decisión de desconectar a Camila “fue terrible” y la tomaron “a partir del año, después de esa secuencia de convulsiones”. Y explicó que en un principio “podía llegar a ser un niño con parálisis cerebral, pero luego de que el diagnóstico certero fue estado vegetativo permanente fue que hicimos intervenir a los comités para que nos dijeran qué es lo que podíamos hacer”.
“Y bueno, se suponía que con un acuerdo entre los médicos y las familias se podía lograr el retiro del soporte vital, pero los médicos no quieren hacerlo porque no existe una ley que los ampare. Por el momento, retirar el soporte vital es un homicidio”, afirmó.
Y concluyó: “Mientras a un cuerpo se lo mantiene estable la persona no va a fallecer, pero cuando a Camila le retiren el respirador su cerebro no va a poder hacer que respire por si sola. Lo que se está haciendo es mantener una agonía. La familia está haciendo un duelo desde el 27 de abril del 2009″.
Selva Herbón lucha por una ley que regule situaciones límite como esta y, a través de su propia experiencia, trata de concientizar a la ciudadanía de por qué es necesaria la normativa.
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