Cuando los esfuerzos del ventilador y el abanico son en vano y siguen subiendo las temperaturas, nada mejor que empezar a enfriarse por dentro y de la manera más original. Sin duda, lo más refrescante es el agua pero… ¡no cualquiera! ¿Y qué tal un refresco? Pero mejor uno poco visto. Llegada la noche, nos ...