Enfermera y reanimadora del SAMU plasmó en un libro sus duras experiencias en el sistema público.

Lulú, como le dicen sus amigos, ha recorrido las calles capitalinas en un carro blanco con sirena. Ha vivido crudas situaciones en su vida laboral que quisiera borrar de su mente.
Fue justamente en la escritura que la santiaguina encontró la puerta de escape. Comenzó a redactar sus experiencias arriba de un vehículo hospitalario y así nació “Historias de Ambulancia“, un libro que recopila las aventuras que la han marcado.
“Necesitaba sacar las emociones y me decidí a escribir. Quería relatar cómo vivimos en esos momentos que pierdes una vida. La idea es que la gente sepa cómo trabajamos”, afirmó la mujer, que lleva 16 años laburando en el SAMU.
Lucía reconoce que ingresó al sistema público pensando que sus acciones serían heroicas, pero los años de servicio le enseñaron que eran más las penas que las alegrías: “Muchas veces me quedaba llorando en la ambulancia”.
La enfermera, junto a Jorge Rubio, kinesiólogo y reanimador del SAMU, tomaron la decisión de crear un texto de 86 páginas para plasmar sus vivencias.
Jorge hizo las ilustraciones y Lucía recopiló con el resto de sus compipas los hechos que más los habían marcado. Hay atropellos, choques, accidentes caseros e incluso suicidios.
Una de las historias que más la marcó trata “de unos niños que fueron degollados por su papá. Mis compañeros que estuvieron presentes en esa ocasión quedaron paralizados, fue desgarrador”, contó.
La mujer, madre de dos hijos, laburó en el Hospital Exequiel González Cortés, donde hizo sus primeras armas. Luego no le gustó el trabajo en clínicas privadas “y volví al sistema público; ahora estoy en la Posta Central”.
La reanimadora reconoce que muchos compañeros han perdido la sensibilidad por culpa de la pega, pero que “en ocasiones uno siente una angustia y lo único que haces es llorar”.
Relacionados: Reanimador Manual Air Vita

Commentarios