El fútbol profesional vive en el otro polo que el deporte base. La LFP obliga a todos los clubs de Primera y Segunda a que cuenten con desfibriladores y las revisiones médicas a las que se someten los profesionales son serias y completas. Un ejemplo de ello es la situación del primer equipo del Villarreal, que es extensible a toda su cantera.
El conjunto amarillo prima ante todo la seguridad de sus jugadores, que cuentan con un seguro privado al margen del que ofrece la Federación. “El presidente no escatima en medios y personal médico”, confirma en el encargado de la cantera, Adolfo Abad. En la Ciudad Deportiva, hay fines de semana en los que se citan hasta dos ambulancias pagadas por el club y que están destinadas a atender tanto a futbolista como a los aficionados que acudan para seguir las evoluciones del filial.
“El Villarreal siempre ha apostado por una cobertura sanitaria muy profesional, a diferencia de otros clubs que también están en Primera”, confirma Ángel Garzón desde CSA Ambulancias. El club también cuenta con cuatro desfibriladores que se ubican tanto en la Ciudad Deportiva como en el Madrigal.
Además, los jugadores de la cantera también se ven sometidos a completas revisiones, en las que están incluidas los electrocardiogramas y pruebas de esfuerzo, y el personal del club asiste a cursillos sanitarios. El Villarreal pone así todos los medios a su alcance para que no sufra ninguna tragedia, aunque el fútbol profesional también se ha visto afectado por este drama.
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