Nuevamente la colonia Gómez Portugal fue escenario de un aparatoso incendio domiciliario, aunque en esta ocasión fue provocado por un corto circuito y no por un grupo de desadaptados sociales, el cual afortunadamente no dejó personas lesionadas, sólo tres intoxicadas, no de gravedad, entre ellos un bombero municipal.
Los intoxicados fueron identificados como Porfirio Escobedo, de 34 años de edad y su esposa de 32, los cuales intentaron en una primera instancia sofocar las llamas, por lo que resultaron con una intoxicación menor por inhalación de monóxido de carbono, al igual que uno de los bomberos municipales que acudieron a este siniestro, el cual tampoco ameritó ser trasladado a un hospital.
Los hechos se registraron alrededor de las 14:00 horas, cuando en el servicio de emergencia se recibió el reporte de que en la calle Albedarán número 205, de la colonia Gómez Portugal, se encontraba un domicilio envuelto en llamas.
Debido a la emergencia registrada el pasado fin de semana fueron movilizados elementos de la Policía Preventiva, así como de Protección Civil, Paramédicos y Bomberos Municipales, quienes se trasladaron a bordo de las unidades UB-12, UB-24 y B-42 al mando del comandante J. Cruz Juárez, así como la ambulancia SE-01.
Al llegar se percataron que a las afueras del domicilio se encontraba la propietaria del inmueble, de nombre Esperanza Herrera Ramírez, de 62 años de edad, junto con su yerno, Porfirio Escobedo, su hija y esposa de éste último, así como los dos hijos de este matrimonio, siendo solamente la pareja el que presentaba signos de intoxicación.
Por ello los “tragahumo” se dieron a la tarea de sofocar las llamas que ya habían invadido por completo al menos dos habitaciones ubicadas en la parte trasera inferior de una vivienda, que es de dos plantas.
Sin embargo, en una de éstas había una importante cantidad de ropa, muebles, así como aparatos electrónicos y varios botes que contenían cloro y suavizantes, lo cual generó una nube de humo altamente tóxico que generó que uno de los “tragahumo”, que llevaba su equipo de respiración autónomo, sintiera los efectos de la intoxicación.
Luego de batallar por varios minutos lograron sofocar las llamas que amenazaban con extenderse al resto del inmueble y que dejaron cuantiosos daños materiales, los cuales no pudieron ser cuantificados por la propietaria.
Esta mujer al ser cuestionada sobre los hechos mencionó que todos se encontraban en la sala viendo la televisión y platicando, cuando probablemente un corto circuito provocó este incendio, el cual consideraron en una primera instancia que había iniciado en la cocina, pero luego se percataron que fue en la recámara posterior, por lo que el matrimonio intentó sofocarlo, pero no lo lograron.
Junto con los adultos se encontraban dos menores de 6 y 10 años de edad, quienes al igual que su madre resultaron ilesos, luego de que fueran sacados de la casa de manera oportuna por la abuelita, quien pidió apoyo a los bomberos para controlar el siniestro.