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Categoría: Incendios

Una nena de 3 años murió y su primo de 4 se encuentra internado con diversas quemaduras en momentos en que se encontraban solos en el interior de un automóvil que se incendió y que estaba estacionado en la puerta de una vivienda de la localidad bonaerense de Laprida, informaron fuentes policiales.

El hecho ocurrió ayer cuando los dos menores estaban jugando en el interior de un Peugueot 504 estacionado en la puerta de la vivienda de los padres del chico, ubicada en la calle Yrigoyen y Lavalle de la localidad de Laprida, ubicada a 240 kilómetros al noreste de Bahía Blanca.

Fuentes policiales informaron hoy a Télam que “efectivos que recorrían la zona en un móvil observaron que del interior del Peugueot comenzó a salir humo y que de su interior sintieron el pedido de auxilio y gritos”.

Fue entonces que los policías comprobaron que entre el humo y el fuego había dos menores de edad, por lo que procedieron a rescatarlos luego de forzar una de las puertas.

Debido a la situación acudieron además dotaciones del cuartel de bomberos voluntarios de Laprida junto con personal médico.

“Los menores, una nena de 3 años y un varón de 4, presentaban diversas quemaduras en el rostro y en el cuerpo por lo que tras ser compensados en un centro asistencial local fueron derivados al Hospital Interzonal de Agudos José Penna de Bahía Blanca”, agregaron.

Las fuentes indicaron que “pasadas las 20 de ayer se notificó desde el hospital de Bahía Blaca la muerte de la menor de 3 años en tanto que el otro de 4 permanece internado en estado reservado”.

En tanto, desde el Hospital Interzonal “José Penna” se indicó que “el menor de 4 años ingresó con quemaduras en la cara y en el cuerpo entre el 15 y el 20 por ciento, se encuentra con respirador artificial y podría ser derivado al Hospital Garraham de la Capital Federal”.

Los investigadores trataban de determinar los motivos por los cuales los dos menores se encontraban solos en el interior del automóvil y al momento del incendio.

En el marco de la causa los bomberos voluntarios y de la comisaría local realizaban las pericias correspondientes para determinar las causas que originaron el fuego en el rodado.

Este trágico episodio conmocionó a los 10.000 habitantes de la pequeña localidad de Laprida, distante a 500 kilómetros de la Capital Federal y a otros 240 de Bahía Blanca.

Tomó intervención en el hecho el fiscal en turno de Olavarría, departamento Judicial de Azul quien caratuló la causa como “incendio y lesiones”.

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Un total de dos horas invirtieron anoche los bomberos de la Comunidad de Madrid en extinguir totalmente el incendio declarado en la cocina de un restaurante de Serranillos del Valle, siniestro en el que el cocinero resultó con quemaduras en las manos.

Los profesionales también apagaron un colchón que ardió en el interior de una casa de Villa del Prado y rescataron a una excursionista, que se lesionó cuando transitaba por Rascafría.

El incendio se originó a las nueve de la noche en la cocina de un restaurante de Serranillos del Valle. Las llamas y las calorías destruyeron la campana y un extractor de humos. El resto del local y la casa que se encuentra sobre él se vieron afectadas por el humo.

El cocinero del negocio hostelero sufrió quemaduras leves en las manos debido a las salpicaduras del aceite hirviendo. El servicio fue realizado por efectivos del parque de la Comunidad de Madrid en Parla, que desplazaron una autobomba y una escala automática para apagar el fuego.

Los bomberos también apagaron el incendio de una vivienda de una planta en Villa del Prado. El siniestro se originó en un colchón y fue extinguido rápidamente. Los profesionales ventilaron la estancia. No se produjeron heridos. La intervención fue realizada por efectivos de los parques de la Comunidad de Madrid en Aldea del Fresno y San Martín de Valdeiglesias, que invirtieron 40 minutos en todo el servicio y utilizaron dos autobombas y una escala automática.

Miembros del Grupo Especial de Rescate en Altura (GERA) rescataron ayer a una mujer que se había lesionado en un tobillo, cuando transitaba por las proximidades de la Laguna de Peñalara. La lesionada fue atendida en el lugar por los bomberos, que le colocaron una férula y le pusieron hielo. Posteriormente fue traslada hasta el aparcamiento de Cotos con el helicóptero de coordinación.

Otra intervención de los bomberos tuvo lugar en el km. 10 de la M-503, en el término municipal de Majadahonda, donde se produjo la colisión de una furgoneta y un turismo. Los profesionales tomaron medidas de seguridadsobre los vehículos y sanearon la zona. Uno de los conductores se quejaba de un leve dolor en el cuello. El servicio fue realizado por efectivos del parque de la Comunidad de Madrid en Las Rozas.

El Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, gestionado por la Consejería de Presidencia y Justicia, atendió en la jornada de ayer un total de 64 avisos de emergencia. De ellos, 17 fueron gestionados directamente por el Centro de Coordinación Operativa (CECOP). En los 47 restantes fue necesaria la intervención de distintas unidades de bomberos.

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Un incendio ocurrido ayer en pleno centro de Jerez a punto estuvo de acabar en tragedia si las llamas hubieran alcanzado las bombonas de butano del interior de la casa afectada. Efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos en el Parque de Jerez intervinieron en el mediodía de ayer en la extinción del citado fuego, que tuvo lugar en una vivienda de planta baja y antigua construcción.

Se trata, concretamente, de una casa de vecinos ubicada en la calle Ruiz López (barriada de San Pedro). El fuego se localizó en una habitación destinada a almacén y afectó a un ciclomotor, enseres varios y rollos de cableado. Las altas temperaturas dañaron además las paredes, informaron además desde el Consorcio, e incluso se desprendió parte del techo de escayola.

La combustión del material produjo gran cantidad de humo negro, que podía verse desde fuera. Los bomberos tuvieron que sacar tres bombonas de butano del interior, por lo que existió un gran peligro aunque a la llegada de los efectivos no había nadie dentro del inmueble. Más adelante si que se personaría el propietario del inmueble en las instalaciones.

El servicio de Bomberos comenzó a las 14.30 horas con la llamada de un vecino a la Sala de Emergencias del 085. Hasta el lugar se desplazaron ocho efectivos con tres vehículos: un vehículo urbano ligero (P-14) y una autobomba urbana pesada (U-40) y una autobomba rural (R-32). Los bomberos tuvieron que emplear además en su actuación Equipos de Respiración Autónoma.

Cuando llegaron al lugar, el humo salía por una de las ventanas. Dotados de los citados equipos de respiración, los bomberos montaron líneas de manguera de 25 milímetros y accedieron al lugar.

El Consorcio informó de que tuvieron que echar la puerta abajo con ayuda de una maza. Localizaron las llamas en una habitación habilitada como trastero, al fondo a la izquierda de la casa. Para sofocar por completo las llamas, fueron necesarios en total 1.000 litros de agua. Tras reducir el incendio, el operativo se empleó a fondo para ventilar la vivienda.

El servicio, que comenzó a las 14.30 horas del mediodía con el aviso de un particular a la Sala de Emergencias del 085, finalizó alrededor de las 15:30 horas con la entrada de los vehículos en el Parque de Jerez.

En la zona también se encontraban efectivos de la Policía Nacional, que ayudaron a los bomberos en el operativo.

 

 

«Cuando vi que había humo entré con los extintores e intenté apagar las llamas, pero me fue imposible. Las llamas se habían extendido por toda la habitación». El conserje del Colegio de Educación Especial Primitiva López de Nueva Cartagena, José Vallés, no pudo contener el fuego que se originó ayer, pasadas las doce y media de la mañana, en un cuarto de su vivienda, ubicada dentro del centro educativo, donde en ese momento había más de cien niños.

La causa, según indicó el concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Cartagena, Javier Herrero, un cortocircuito en un enchufe de una habitación. La chispa provocó que la ropa de la cama ardiera y se propagara al resto del cuarto y de la vivienda. Las llamas alcanzaron una gran virulencia, aunque «no llegó a afectar a las aulas del colegio donde estaban los niños», dijo el edil.

El conserje vio el humo salir por una de las ventanas de la vivienda desde un aula del colegio. Sin pensárselo dos veces bajó, entró en la casa e intentó apagarlo por sus propios medios. Según Herrero, usó hasta tres extintores, pero al ver que le era imposible, llamó a los bomberos, que en apenas diez minutos estaban en el centro.

Los efectivos del Parque de Bomberos de Cartagena lo pudieron sofocar en poco tiempo, aunque permanecieron en las instalaciones alrededor de media hora, echando agua para evitar que se avivara. Hasta el lugar también se trasladaron varias patrullas de la Policía Local que acordonaron la zona para evitar la circulación de vehículos por la calle Serranía de Ronda, donde está ubicado la escuela. También ayudó la Policía Nacional.

Ninguno de los alumnos y profesores sufrió heridas, ya que salieron al patio siguiendo el protocolo de incendio del centro.

 

 

En los mo­men­tos en que re­lle­na­ba un ex­tin­tor, Ra­fael León Agui­lar, de 69 años de edad, mu­rió al es­ta­llar­le el ci­lin­dro en ca­lles de la Co­lo­nia Fran­cis­co Vi­lla.

Los he­chos tu­vie­ron lu­gar la tar­de de ayer en el nú­me­ro 144 de la ca­lle Be­ni­to Juá­rez en la men­cio­na­da co­lo­nia de la De­le­ga­ción Iz­ta­pa­la­pa, den­tro de una ac­ce­so­ria don­de se de­di­can a re­lle­nar los ar­te­fac­tos pa­ra so­fo­car co­na­tos de in­cen­dios.

Al pa­re­cer lo vie­jo y mal es­ta­do del ci­lin­dro ya no aguan­tó la pre­sión de la car­ga y le ex­plo­tó gol­peán­do­lo en el tó­rax, lo cual pro­pi­ció que mu­rie­ra se­gun­dos des­pués, an­te la mi­ra­da ató­ni­ta de los pre­sen­tes, que de in­me­dia­to so­li­ci­ta­ron la in­ter­ven­ción de pa­ra­mé­di­cos en un in­ten­to de­ses­pe­ra­do por au­xi­liar­lo.

A la lle­ga­da de los res­ca­tis­tas ya na­da se pu­do ha­cer por sal­var­le la vi­da, ya que al re­vi­sar el cuer­po diag­nos­ti­ca­ron que ha­bía fa­lle­ci­do.

De los he­chos to­mó co­no­ci­mien­to el agen­te del mi­nis­te­rio pú­bli­co de la lo­ca­li­dad, quien se pre­sen­tó acom­pa­ña­do de pe­ri­tos en cri­mi­na­lís­ti­ca, me­di­ci­na fo­ren­se y fo­to­gra­fía de la Pro­cu­ra­du­ría de Jus­ti­cia ca­pi­ta­li­na.

Lue­go de rea­li­zar las pri­me­ras di­li­gen­cias, el re­pre­sen­tan­te so­cial or­de­nó el le­van­ta­mien­to del ca­dá­ver pa­ra lle­var a ca­bo la ne­crop­sia de ley, an­tes de en­tre­gar­lo a sus fa­mi­lia­res pa­ra el fu­ne­ral.