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Categoría: Hospitales

En ocho meses las infecciones intrahospitalarias (IIH) en el Hospital General disminuyeron en un 90 por ciento, informó el director del nosocomio Alfonso Sánchez Brito.

“en junio del año pasado el promedio que teníamos era de entre veinte y treinta por ciento, ahora presentamos entre el dos y tres por ciento que son los parámetros que marca la norma; y esto lo abatimos quitándoles el catéter a todos aquellos pacientes que no era necesario ponérselos; ya que antes no solo el médico indicaba, también el residente, el interno y hasta la enfermera lo indicaba”, explicó el funcionario.

Señaló que uno de los mayores problemas que se presentaba es que los pacientes duraban internados mucho tiempo con algún catéter lo que provocaba una infección, siendo la principal Escherichia coli  que se encuentra en las vías urinarias.

A esta conclusión se llegó después de que el infectologo de la institución realizó un estudio y se determinó que la primera causa de las IIH eran los catéteres en todos sus tipos, intravenosos, para hemodiálisis y vesicales; el control de estos catéteres fue lo que nos ayudo a bajar este tipo de infecciones.

Se define como infecciones intrahospitalarias a los procesos infecciosos que ocurren durante la hospitalización de un paciente (48-72 horas post ingreso) o después del egreso que no se encontraban presentes en el momento de admisión.

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Difícil es dar cobertura a los enfermos cuando, como estos días, se producen repuntes de enfermedades como la gripe u otras afecciones respiratorias.

Resulta complicado porque el personal, sea en los centros de salud o en hospitales como el de Barbanza, es el mismo aunque los pacientes hayan crecido. Encima, en complejos sanitarios como el de Oleiros, quienes atienden en urgencias tienen que vérselas también con otro problema añadido: la falta de espacio. Estos días, con una avalancha de atenciones por las causas citadas, el sitio se queda pequeño y hay que poner camas en lugares de paso y hacer malabarismos para que los pasillos no empiecen a llenarse de camillas, enfermos y acompañantes.

Esto no sucedería, o al menos no de este modo, si la Consellería de Sanidade hubiese atendido la solicitud que desde hace años se plantea desde el hospital para que se amplíe este espacio. Hubo un tiempo en el que parecía que la obra se haría realidad, de hecho, se llegó a concretar qué número de boxes habría a mayores y similares, pero llegó la hora de empezar a hacer recortes en la Administración a causa de la crisis sin que se pusiese un euro sobre la mesa para esta obra tan demandada

Esperando por una cama

De esta manera, se llega a la situación actual. Cada vez que repuntan las urgencias, como estos días a causa de la gripe, el sitio se queda pequeño y toca improvisar soluciones. Además, como las camas en el hospital también son escasas, día sí y día también hay pacientes pendientes de ser ingresados, que deben esperar en urgencias. La semana pasada llegó a haber once personas en esa situación, y ayer al mediodía ya eran seis los pacientes en espera.

Señalan desde el hospital que la situación es peliaguda estos días, ya que los pacientes con afecciones respiratorias -que son mayoría desde hace más de una semana- no pueden estar con personas recién operadas, ya que pueden contagiarles. Por tanto, todo parece indicar que la Xunta debería ponerse manos a la obra y cumplir las promesas hechas en su día.

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Se llevaron a cabo diferentes trabajos de acondicionamiento dentro del Hospital Urquiza, entre los que se destacan los realizados en Guardia como la pintura de la puerta de acceso, de las camillas y los carros de paro, entre otros elementos, y la colocación de azulejos en los baños y de cerámicas en la sala de espera.

Por otro lado, también se reparó uno de los compresores del refrigerador de líquido Chiller York, que distribuye frío en las áreas de Quirófano, Neonatología y unidad de Terapia Intensiva; se compraron 6 camas especiales y 9 biombos divisorios para los servicios de Cardiología y de unidad de Terapia Intensiva; instrumental para cirugía laparoscópica que fue destinado a Quirófano; y se compraron 40 mosquiteros que fueron instalados en las ventanas de Pediatría y los Polivalentes A y B.

Cabe aclarar que, además de contar con los fondos del nosocomio, las reparaciones pudieron hacerse posible gracias al aporte de la cooperadora Doctor Roque Marcó, quien donó la mayor parte los azulejos y cerámicas utilizadas para los trabajos en Guardia.

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La sección sindical de CCOO denuncia que desde finales de septiembre hasta el pasado fin de semana, mucho antes de la llegada de la ola de frío y de la gripe habitual de la temporada, el servicio de urgencias del Hospital Sant Jaume de Calella ya estaba colapsado. El sindicato lo atribuye a la falta de organización y planificación que critican “provoca consecuencias irreparables en la salud de los usuarios y trabajadores”.

Por su parte, fuentes del Hospital de Calella desmienten que el servicio sufra un colapso, aunque admiten que los últimos días se ha producido una mayor afluencia de usuarios a causa de un incremento de casos de gripe.

Según el sindicato, el procedimiento actual de las urgencias pasa por una primera atención en los pasillos y a continuación, los enfermos ingresan en el servicio de urgencias, con una media de 25 a 30 enfermos esperando una cama. La falta de camillas, prosiguen los representantes de los trabajadores “provoca retrasos de hasta tres horas para atender a los pacientes que llegan en ambulancias”. Igualmente, apuntan, se agota el material de lavandería (sábanas, mantas…) así como el material sanitario.

Por todo ello, lamentan la falta de capacidad para resolver estos problemas de la dirección del consorcio hospitalario, sin excluir al conseller de Salut, Boi Ruiz y al presidente de la Generalitat.

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Apoyo extraordinario en equipamiento para el fortalecimiento de la infraestructura y servicios médicos con valor superior a los cuatro y medio millones de pesos, fue enviado al Hospital General de San José del Cabo, informó el secretario de Salud Santiago Alan Cervantes Aldama, al exponer que los compromisos del mandatario estatal Marcos Alberto Covarrubias Villaseñor “se están cumpliendo en beneficio de quienes procuran atención a su salud”.


“Ante las precarias condiciones en equipamiento que dificultaban la operatividad de la institución, la Secretaría de Salud recuperó el equipamiento localizado en el antiguo edificio del Hospital Salvatierra, se acondicionó y rehabilitó aquellos que presentaban alguna falla y se enviaron al hospital de San José del Cabo”.

Destacó que la Unidad de Lámparas de Cirugía ya fue instalada en el quirófano del hospital.

Cervantes Aldama mención que “se enviaron electrocardiógrafos, máquina de anestesia, cardiotocógrafo, camas electromecánicas para cuidados intensivos, monitores de signos vitales, unidad de ultrasonido, camillas de urgencias y recuperación, mesas para exploración, así como equipamiento para laboratorio.”

“Se les dotó de una charola de equipo de instrumental general de ortopedia que facilitará y ampliará las posibilidades de atención inmediata a pacientes con fracturas graves, ya que el instrumental va completo, alcanzando un valor aproximado de 600 mil pesos.”

“Tratamos de aprovechar al máximo los recursos disponibles, hace un par de meses y luego de visitar el edificio viejo del Salvatierra, se ubicó equipamiento diverso en buen estado, por lo que mediante inventario se rehabilitaron, limpiaron y enviaron a distintos hospitales de la entidad, correspondiendo al Hospital de San José del Cabo el mayor equipamiento, con más de cuatro millones y medio de pesos.”

Dejó muy en claro que no se invirtieron recursos en la compra de este instrumental, “porque ya se tenía en el antiguo edificio, lo que hicimos fue rescatarlo y encauzarlo para servir con mayor eficiencia a nuestros afiliados”, añadiendo que si bien no se invirtió, en su momento el equipo tuvo un costo que en el caso del Hospital de San José del Cabo, el monto superaría los cuatro millones de pesos a costo normal.

“Donde todo hacía falta, porque muy poco tenía el Hospital de San José del Cabo; este apoyo es trascendente y les permite trabajar en mejores condiciones, con mayores elementos tecnológicos para respaldar sus diagnósticos y superar deficiencias como las encontradas en el área de quirófano, donde no se tenían lámparas adecuadas, ahora se tiene una iluminación extraordinaria”, finalizó Santiago Cervantes.

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