Un motor sucio y poco ventilado origina un fuego a bordo a escasas millas de la costa de Marbella. La tripulación pide ayuda por radio mientras intenta mantener la barcaza a flote y la mente fría.
La situación descrita es solo un ejemplo imaginario de los muchos peligros a los que se enfrentan los marineros profesionales e incluso aquellos que se embarcan por puro placer. Ni unos ni otros están libres de percances, pero a partir de ahora al menos sí estarán mejor pertrechados. Marbella contará en las próximas semanas con una unidad de búsqueda, salvamento y rescate a cargo de la Federación Andaluza de Salvamento y Socorrismo (FASS) gracias a un convenio con el Ayuntamiento.
Este servicio bautizado como Punto de Intervención Rápida (PIR) establecerá su centro de operaciones en el Puerto Deportivo y prestará auxilio a personas en situaciones de peligro o riesgo en el mar de una manera totalmente altruista. El PIR también se convertirá en una unidad de apoyo para aquellas instituciones oficiales que trabajan en esta misma línea (Salvamento Marítimo, Servicio Marítimo de la Guardia Civil, GEAS, etc.)
El concejal de Puertos, Antonio Espada, explicó a este periódico que la intención de las partes es que el servicio eche a andar antes de que se inicie la temporada oficial de baños, esto es, el próximo 15 de junio. De hecho, el PIR con el que contará Marbella, el segundo de la provincia tras inaugurarse el primero hace apenas un año en el puerto de Málaga capital, está tomando forma poco a poco. La instalación marbellí ya alberga uno de los dos barcos que formará parte del dispositivo. En concreto, se trata de una embarcación semirrígida de 7,5 metros con capacidad para transportar a unas 16 personas. Aunque todavía falta por llegar una segunda nave de dos motores con capacidad para acoger al doble de pasajeros en virtud de sus 14 metros de eslora. Dos motos acuáticas con camillas completarán los medios materiales que estarán en manos de una decena de voluntarios de la FASS las 24 horas del día.
«En todo momento está asegurada la respuesta inmediata», afirma el representante de la entidad, Juan José Maspons. El tiempo de reacción que se considera dentro de los límites aceptables es de unos 20 a 30 minutos desde la recepción de la llamada. La idea es que exista un equipo de guardia, otro localizado y un tercero de descanso. «Vamos a llegar sin problemas a cualquier incidente que ocurra en un radio de tres a seis millas, ya se trate de remolcar a un barco o de rescatar a un surfista a quien se llevó el viento», asegura Maspons.
Preparación de voluntarios
El responsable de la FASS subraya que la preparación de estos voluntarios es fundamental y todos tendrán la categoría de Técnico en Primeros Auxilios, Salvamento y Socorrismo Acuático. «Nuestra máxima es salvar primero las vidas y después los bienes», matiza Maspons, quien indica que este campo «puede convertirse en un importante yacimiento de puestos de trabajo». «Si la principal industria de España es la turística -continua-, cuidemos de nuestro turista todo el año y no solo durante tres meses».
La FASS no solo insiste en la formación de su red de voluntarios, también en la del público general. La idea es que Marbella se convierta en un referente en la formación del salvamento, socorrismo y prevención. Para ello se impartirán cursos sobre primeros auxilios, manejo de embarcaciones o rescate subacuático. El convenio que firmará la Federación con el Ayuntamiento comprende la instrucción del personal de la delegación de Puertos y Playas, además de otra serie de contrapartidas.
Para llevar a cabo estas tareas la organización será fundamental. En el Puerto Deportivo se instalarán dos contenedores, uno para albergar los materiales y otro en el que se establecerá el centro de control. «Nosotros lo que queremos es dotar de más seguridad a nuestro litoral», reivindica Espada consciente de que se va por el buen camino. Desde la FASS puntualizan que Marbella contará con el segundo PIR de la provincia, pese a que se estaba en contacto con otros municipios dado el interés que ha mostrado el Consistorio.
El balance del primer año de funcionamiento del punto establecido en Málaga capital da una idea del trabajo silencioso, pero imprescindible de estos voluntarios. Solo en invierno desde este PIR se han realizado más de un centenar de actuaciones. Las más usuales, tal y como reconoce Maspons, tuvieron que ver con la asistencia a pequeños barcos averiados, pero también con el rescate de grandes aves que cayeron al mar por enfermedad o cansancio. «Estando allí se sale para lo que haga falta», concreta este responsable.
